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TEEYLT 09.- LA CEREMONIA (III)

Elena, la hermana de la novia, nos introdujo la siguiente lectura, haciendo un alegato a favor de superar los momentos “cuando la tolerancia, el respeto, la paciencia, la confianza, la capacidad para perdonar las faltas del otro y sobre todo el amor, son la brea que sirve para calafatear la barca, el hilo que sirve para remendar las velas o el ancla que permite que no vayáis a la deriva.”

En este caso la persona que nos dedicó unas palabras fue Ana C. Suberviola, una de las gemelillas, en representación de las amigas de la novia y del pueblo de Mendavia en general, aunque se las dedicó a nuestro futuros hijos…

aaaaa

TODOS LOS CAMINOS LLEVAN AL TRASTEVERE

“Todos los caminos llevan a Roma. Es una frase que todos conocemos y que viene a decir que vayas por donde vayas, elijas el camino largo o el corto, si tienes que llegar, LLEGARÁS.

Vuestra madre, Carmen, creo que eligió el camino largo, pero ni corta ni perezosa brincó los 950km. de distancia como si saltas un brazal, así sin más…. y le salió REBIÉN.

La verdad es que eres una tía bastante kilométrica; te conocimos a…

Pero bueno, comencemos por la ciudad en la que empezó nuestra historia, Roma. Era noviembre de 2008, lo recordamos bien. Estábamos emocionadas por descubrir todas las cosas que nos podía ofrecer esta ciudad, pero nunca, nunca, nunca hubiésemos imaginado que en este viaje conoceríamos a la que va ser esposa de Xabi… ¡¡NUNCA!! (Cómo suena lo de esposa verdad, madre mía.)

Por aquella época nosotras no sabíamos que vuestro padre, Xabi, tuviera chica… pero casualidades de la vida, de la lluvia y, sí, de un ZARA, el destino quiso que la conociéramos. El encuentro fue genial. Xabi nos conoce desde que éramos unos 10 centímetros más bajas. Hará como 20 años, ¿no? Y decidimos como buenos Mendavieses quedar a tomar una cañita, así es como verdaderamente se conoce a la gente.

Reconocemos que en cuanto cada uno se marchaba para su lado nosotras nos volvimos, si nos volvimos… y nos miramos en plan “¡¡Ahí va….. lo que sabemos!!” También una de nosotras dijo “Esta es de las nuestras” que en mendaviés viene a ser “Esta de las nueschas”. Quedó claro que todas opinábamos lo mismo porque asentíamos con la cabeza, tanto que casi nos descuellamos. Y ahí le cayó la sentencia a Carmen, adjudicada para las señoritas del Trastevere.

Al día siguiente era pedido y no negado acudir a las cañas. Nos preguntábamos como sería  vuestra madre, Carmen… Estaba claro que, como decimos en Mendavia, si conoces al burro (lo siento, Xabi, pero te toca burro) conoces los aparejos. Vamos, que conociendo a Xabi, nos podíamos hacer una idea que Carmen iba ser, como dirían los de Bilbo, más maja que la ostia, Patxi! En el pueblo también se suele decir que nunca se junta un buey con una golondrina, ahora Xabi te toca ser buey, y Carmen….. golondrina. No sé, pero “potrillo”, ¿¿eh??

Bueno sigamos que nos desviamos y esto se alarga. Volvimos encantadas de esa cerveza, la verdad es que vuestra madre, Carmen, nos causó una sensación genial nada  más verla, tan alegre, tan extrovertida, habladora y con esa gracia que tenéis aquí en el sur… Nos dejó locas,  la primera vez que le oímos decir  “Aguuuuu”. Vamos, ¡¡que había entrado por la puerta grande!!

Hay poquito que añadir. Solo que Roma fue un viaje que recordaremos siempre todas las amigas porque, a raíz de ese momento, Carmen entró a formar parte de nosotras. Xabi ya lo era pero ahora seria de una forma más especial. Suponemos que para ellos también fue especial, por ser el primero que hacían fuera de sus rutinarios viajes Almeria-Madrid, Bilbao-Madrid, que por aquella época Madrid tenía sobrecalentamiento cada quince días. Xabi supo elegir destino, y así terminar de conquistar a Carmen haciendo de guía. El mejor guía, sin duda alguna, que todos sabemos que cuando Xabi habla… la gente atiende. Su voz… o su manera de expresarse conquista está claro. No voy a hablar de cuando canta porque casi seguro que lo escuchemos hoy en un arranque mejicano.

Y para terminar solo decir que es genial rodearse de gente simpática, alegre y maja como esta pareja. Que Carmen cuajó con nosotras estupendamente  y  que hoy en día siempre que va a Mendavia esperamos ansiosas su paso por “El Trastevere” (y no hablamos del Trastevere de Barakaldo… que también se supone que es una sociedad pero digamos que una poca más…. a ver como lo digo yo…. un poco más “atrevida” que la nuestra jejeje.) Siempre nos sorprende con postres, con las últimas novedades de Sephora, o nos ponemos al día,  o preparamos entre todas juntas una de nuestras fiestas temáticas como fue la flamenca, o la ibicenca…. la siguiente, no cabe discusión alguna, porque será japonesa, ¿no?

Lo único que nos tiene verdaderamente preocupadas es de qué cojones vamos a hablar ahora en las sobremesas de las cenas. Ya estáis ascape a poneros a la labor y a traernos tema nuevo… Vosotros mismos, porque si no, ya sabéis que os tocara ir a por hielos… No digo más.

Terminar con un pequeño rap que nos inventamos el día de la despedida. Bueno será mejor con cualquier otra cita: “Que todas las noches sean noches de boda, que todas las lunas sean lunas de miel”.

¡¡Felicidades, pareja!!”

Y así terminó, con una frase de Joaquín Sabina. Aunque la música que sonó durante ese momento fue El Concierto de Aranajuez de Joaquín Rodrigo adaptado a la guitarra.

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TEEYLT 08.- LA CEREMONIA (II)

Después de la lectura inicial, llegó el momento de una parte muy emotiva de la ceremonia: las lecturas de los amigos y amigas.
Les pedimos a tres personas que nos escribieran y leyeran un texto recordando algún momento emotivo, alguna anécdota o alguna historia significativa que tuvieran con nosotros dos. Libertad absoluta, excepto en el tiempo, que les “impusimos” que fuera como máximo de 4 minutos. ¡¡No se puede alargar mucho!!
Las tres personas fueron una de cada uno de los tres lugares representativos: Almería, Bilbao y Mendavia. Y la primera en leer fue Carmen Peña, que escribió y leyó representando a Almería, acerca del año en que conoció a la novia:

fotografo fernando 0094

1998

“Quince años. Media vida. Nuevo instituto. Nuevos profesores. Y nuevos compañeros. Si tengo que recordar nuestro primer encuentro, Carmen, me viene a la mente una temprana y fresquita mañana de otoño a la puerta del Picasso. No recuerdo claramente quién más estaba. ¿Vanesa? ¿Pamela? Pero sí que recuerdo mi primera impresión acerca de ti; parecías mayor, pero a la vez simpática, agradable y madura. Se fueron sucediendo las conversaciones mañaneras, primero algo absurdas, pero con el tiempo la sirena se tornó en algo inoportuno que interrumpía agradables momentos para recordarnos que teníamos que ir a clase.

Pasó un año y el destino, o mejor dicho la optativa de francés, nos unió en un mismo grupo a las cuatro. ¡Qué gran año! No nos importó estar en un aula prefabricada en medio de la “jungla lomera”. Jose Juan, Willy, Javi y Adrián, Sheila, el grupillo de atrás con Gómez, Desirée, Fidua…Tantas anécdotas y buenos momentos; convivencias, alguna que otra imitación, trabajos en grupo… Sólo fue ese año, pero fue suficiente para sentar lo que a día de hoy, quince años después, puede llamarse, sin duda alguna, AMISTAD.

Acabada la ESO, fuimos a institutos diferentes pero esto no fue un problema. Ansiábamos la llegada del viernes para ir a tomar café; ese eterno café con el que ponernos al día. En cuanto a las salidas nocturnas… Amador no nos lo puso fácil, aunque siempre supimos montárnoslo bien. No necesitábamos demasiado.

El tiempo siguió pasando y, una vez más, nos tuvimos que separar. Esta vez la distancia era mayor. Verónica y María del Mar en Almería, yo en Granada…Pero aun así, esta etapa me trae grandísimos recuerdos. Fue cuando conocimos a la Carmen más fiestera, pero esas anécdotas prefiero dejarlas en petit comité.

De repente, un buen día oímos hablar de un tal Xabi. Un concursante de “Allá tú”, que era amigo de tu compi de trabajo. Sin más. Al principio no hicimos mucho caso. Era de Bilbao. ¡Qué lejos! ¡Y mira donde estamos…!
Xabi, la primera vez que te vimos, eras el centro de atención. Estábamos ansiosas por conocerte. ¿Recuerdas ese día? Nosotras sí. Estuvimos delante de un café durante horas, sin saber bien cuándo apareceríais. Se te veía majo, pero un poco serio. Cómo te calamos, ¿eh?

Estamos muy contentas por Carmen. Estaba tan feliz e ilusionada, que la distancia parecía una minucia. Un buen día, nuestra buena amiga nos dijo que se iba al Norte. Lo que parecía una locura ha resultado ser la mejor elección que puedo hacer. Pronto se fueron sucediendo las buenas noticias: un trabajo, casa, amigos…sin duda, un hogar.

Ya sólo faltaba la llegada de este gran día, tan ansiado por muchos de nosotros. Y es que sólo hay que ver la cara de felicidad que tenéis y lo mucho que habéis disfrutado organizando este gran evento. Os deseamos que seáis al menos tan felices como hasta ahora y que estos quince años vividos juntas sean sólo la sexta parte de que lo nos queda por vivir.

Por mi parte, no podría bajarme sin agradeceros la invitación que me hicisteis para subir a Bilbao, pasando previamente por Mendavia, lo que supuso un antes y un después en mi vida. Muchas gracias, chicos.”

Por cierto, que para acompañar la lectura sonó a guitarra  “Recuerdos de la Alhambra” de Francisco Tárrega.