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73.- LA PLAYA DE LAS SALINAS EN CABO DE GATA

ImagenEste verano pasado, aprovechando que la madre de la novia, tiene un tío con casa en las salinas de Cabo de Gata, nos fuimos a visitarlo y de paso nos dimos un bañito en las aguas de la playa del lugar. La novia ya la conocía, pero el novio vino encantadísimo de lo que se encontró allí: las aguas más cristalinas que había visto en su vida.

La playa de las salinas es larguísima, aproximadamente unos cinco kilómetros, y estrecha. Lo bueno es que siendo tan larga siempre hay sitio para disfrutar del baño. Lo malo es que el aparcamiento hay que hacerlo a lo largo del arcén de la carretera que lleva hasta allí. Impresiona bastante las filas de coches flanqueando la carretera a lo largo de toda la playa.

El nombre le viene dado porque (¡¡oh, sorpresa!!) hay unas salinas justo al lado. Además se pueden ver en las marismas un montón de flamencos. Pero no flamencos de los de guitarra, palmas y quejíos, sino de los rosas que se sostienen sobre una sola pata.
ImagenEsta playa tiene también zonas de arena y zonas de piedras. A gusto del consumidor. Lo que implica que hay que estar al tanto de en qué zona se aparca. Por otro lado, hay pasarelas de madera para ir accediendo a ella.

Sin embargo, lo que más puede llamar la atención al profano de ciudad o del interior es la belleza que se esconde por debajo del agua. La playa gana profundidad con relativa rapidez y por eso es muy fácil observar una cantidad de fauna espectacular casi a la altura de la arena. Con unas simples gafas de bucear y un tubo sencillo se pueden ver infinidad de peces de colores. ¡¡Impresionante!!

Os dejamos esta foto tan chula del lugar que hemos encontrado en el blog de Juan García-Gálvez .

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