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TEEYLT 45.- EL CHOCOLATE CON CHURROS

Con este vídeo de hoy cerramos el capítulo de la boda. ¡¡Qué pena!!

A partir de las 12 de la noche pusimos a disposición de los invitados unos cuantos taxis que se pasaron la noche entera haciendo viajes al hotel, aunque la hora punta llegó a las 5 y media de la mañana, cuando el DJ, que era bastante malo pinchando, insinuó que en breve se acabaría el baile.

Así que empezaron las prisas. ¡Ay, que me tengo que poner yo primero! ¡Ay, que yo he llegado antes! ¡Ay, que yo soy pariente del novio! ¡Ay, ay, ay!… Y decimos nosotros… ¡¡¡Que las bodas son para pasarlo bien y no para pelearse por un taxi!!!

A las 6 se cerró el baile con la canción que vimos en la última entrada del blog. Los amigos que quedábamos todavía por allí nos quedamos hablando y esperando a los taxis en la pérgola del restaurante. Hubo quien incluso se vino arriba y se puso a tocar la guitarra. Poesía de madrugada.

El recinto se iba quedando vacío entre risas, cada vez más escasas porque cada vez éramos menos. Hasta que… ¡¡¡nos cerraron en restaurante!!! Ahí nos quedamos a la intemperie la hermana del novio y respectivo, la novia y el novio esperando a que nos llegara el taxi a recoger. Fueron 5 minutos, pero nos sirvió para acumular una anécdota más en el saco de la boda.

Pero, como era de esperar, todavía no nos fuimos al hotel. Había que desayunar, así que la última jugada de la noche/día fue parar en una churrería y gozar de unos golosones churros con chocolate. ¡¡Mamma mía!!

 

Dicen las malas lenguas, que si os fijáis bien en el vídeo, por ahí se puede apreciar un conejito asesino que se quedó dormido.