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TEEYLT 08.- LA CEREMONIA (II)

Después de la lectura inicial, llegó el momento de una parte muy emotiva de la ceremonia: las lecturas de los amigos y amigas.
Les pedimos a tres personas que nos escribieran y leyeran un texto recordando algún momento emotivo, alguna anécdota o alguna historia significativa que tuvieran con nosotros dos. Libertad absoluta, excepto en el tiempo, que les “impusimos” que fuera como máximo de 4 minutos. ¡¡No se puede alargar mucho!!
Las tres personas fueron una de cada uno de los tres lugares representativos: Almería, Bilbao y Mendavia. Y la primera en leer fue Carmen Peña, que escribió y leyó representando a Almería, acerca del año en que conoció a la novia:

fotografo fernando 0094

1998

“Quince años. Media vida. Nuevo instituto. Nuevos profesores. Y nuevos compañeros. Si tengo que recordar nuestro primer encuentro, Carmen, me viene a la mente una temprana y fresquita mañana de otoño a la puerta del Picasso. No recuerdo claramente quién más estaba. ¿Vanesa? ¿Pamela? Pero sí que recuerdo mi primera impresión acerca de ti; parecías mayor, pero a la vez simpática, agradable y madura. Se fueron sucediendo las conversaciones mañaneras, primero algo absurdas, pero con el tiempo la sirena se tornó en algo inoportuno que interrumpía agradables momentos para recordarnos que teníamos que ir a clase.

Pasó un año y el destino, o mejor dicho la optativa de francés, nos unió en un mismo grupo a las cuatro. ¡Qué gran año! No nos importó estar en un aula prefabricada en medio de la “jungla lomera”. Jose Juan, Willy, Javi y Adrián, Sheila, el grupillo de atrás con Gómez, Desirée, Fidua…Tantas anécdotas y buenos momentos; convivencias, alguna que otra imitación, trabajos en grupo… Sólo fue ese año, pero fue suficiente para sentar lo que a día de hoy, quince años después, puede llamarse, sin duda alguna, AMISTAD.

Acabada la ESO, fuimos a institutos diferentes pero esto no fue un problema. Ansiábamos la llegada del viernes para ir a tomar café; ese eterno café con el que ponernos al día. En cuanto a las salidas nocturnas… Amador no nos lo puso fácil, aunque siempre supimos montárnoslo bien. No necesitábamos demasiado.

El tiempo siguió pasando y, una vez más, nos tuvimos que separar. Esta vez la distancia era mayor. Verónica y María del Mar en Almería, yo en Granada…Pero aun así, esta etapa me trae grandísimos recuerdos. Fue cuando conocimos a la Carmen más fiestera, pero esas anécdotas prefiero dejarlas en petit comité.

De repente, un buen día oímos hablar de un tal Xabi. Un concursante de “Allá tú”, que era amigo de tu compi de trabajo. Sin más. Al principio no hicimos mucho caso. Era de Bilbao. ¡Qué lejos! ¡Y mira donde estamos…!
Xabi, la primera vez que te vimos, eras el centro de atención. Estábamos ansiosas por conocerte. ¿Recuerdas ese día? Nosotras sí. Estuvimos delante de un café durante horas, sin saber bien cuándo apareceríais. Se te veía majo, pero un poco serio. Cómo te calamos, ¿eh?

Estamos muy contentas por Carmen. Estaba tan feliz e ilusionada, que la distancia parecía una minucia. Un buen día, nuestra buena amiga nos dijo que se iba al Norte. Lo que parecía una locura ha resultado ser la mejor elección que puedo hacer. Pronto se fueron sucediendo las buenas noticias: un trabajo, casa, amigos…sin duda, un hogar.

Ya sólo faltaba la llegada de este gran día, tan ansiado por muchos de nosotros. Y es que sólo hay que ver la cara de felicidad que tenéis y lo mucho que habéis disfrutado organizando este gran evento. Os deseamos que seáis al menos tan felices como hasta ahora y que estos quince años vividos juntas sean sólo la sexta parte de que lo nos queda por vivir.

Por mi parte, no podría bajarme sin agradeceros la invitación que me hicisteis para subir a Bilbao, pasando previamente por Mendavia, lo que supuso un antes y un después en mi vida. Muchas gracias, chicos.”

Por cierto, que para acompañar la lectura sonó a guitarra  “Recuerdos de la Alhambra” de Francisco Tárrega.

 

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