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31.- LA FABRIQUILLA

ImagenEn esta mañana de loterías, se agolpan las noticias. Es el cumpleaños de Elenita y nuestros amigos Mikel y Mari Eli se encuentran en el hospital esperando que llegue Ane, la segunda criatura de la familia. Así que con tantas emociones nos ha entrado hambre y nos hemos acordado de un lugar donde hemos ido varias veces en las navidades de los últimos años… La Fabriquilla.

La Fabriquilla es un restaurante que se encuentra en la alpujarra almeriense, en el pueblo de Laujar de Andarax. Andarax es el río y como dice la gente de la zona… “Andarax, Andarax, y no te mojarás”. Es una zona con mucho encanto, y para nuestro gusto, sobre todo en invierno.

Pues el restaurante La Fabriquilla está situado en las afueras del pueblo, subiendo por encima del mismo y lo construyeron utilizando el edificio de una antigua estación de generación eléctrica de principios del siglo pasado. Han aprovechado el entorno natural privilegiado, un edificio peculiar y el buen gusto en la decoración para hacer un restaurante de carácter hogareño y comida tradicional. Ofrecen platos típicos de la zona, aunque recomendaríamos la carne a la brasa y sobre todo, el denominado “plato alpujarreño”, que podéis ver aquí abajo.

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¡Hala! ¡Que aproveche!

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16.- TAPEANDO POR ALMERÍA

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Antes de nada… ¿qué tal un apunte cultural?

Vamos a explicar de dónde viene el concepto de tapa y por qué se llama así. Hay muchas versiones de la historia y todas coherentes, sin embargo, nos vamos a quedar con esta, que es la que nos han contado. Cojo el texto de la wikipedia:

”Un cuento popular, dice que el sobrenombre de ‘tapa’ surgió cuando los Reyes Católicos, yendo de visita a Cádiz pararon en el camino desde la Isla de León (hoy en día San Fernando). En la taberna en la que pararon, había un número exagerado de moscas. Por este motivo, Fernando II de Aragón pidió que, mediante una loncha de algún embutido que tuviese el tabernero, se tapase su vaso de vino. Así lo hizo el tabernero, cubriendo el vaso del monarca con una loncha de salami con estas palabras: “Aquí tiene su tapa, majestad”. Esto se convirtió en poco tiempo en una costumbre en las tabernas españolas, sobre todo en verano, ya que el clima cálido propiciaba la aparición de moscas en una época en la que la higiene era deficiente.”

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Y ahora, sí, al tema que nos interesa. Hay que tener en cuenta que se puede ir de tapeo y comer mucho, pero también se puede ir de tapeo y picotear en plan fino. Depende mucho del lugar al que vayamos de tapeo, para obtener una cosa u otra.

Hoy vamos a hablar de unos bares que se encuentran en la capital y son de los de comer mucho. Los bares “Calzada”. Cualquier persona que haya visitado Almería o que resida allí conoce estos bares. Empezaron por el “Calzada” de la calle Calzada de Castro  y ya van por cuatro cinco más abiertos por el resto de la ciudad.

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La peculiaridad de estos bares es que las tapas son gigantescas. Un profano en la materia se puede pensar que no puede ser rentable dar semejantes tapas con la consumición, pero si las dan será porque sí. Cuando hablamos de tapas gigantescas nos referimos a un escalope con patatas, una patata asada rellena de atún o un cuarto de pollo.

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Este verano estuvimos de tapeo en uno de ellos y por 2,50€ el tercio de cerveza nos pusimos las botas. Nosotros pedimos lo que se ve en las fotos: un bollo de pan con un huevo, tocineta y patatas, un escalope con patatas y alioli, pulpo frito con patatas y tomate o un cherigan de jamón y queso. El cherigan en Almería es el equivalente a lo que en otras zonas de España se conoce como “panini”.

Y que nadie se despiste… La tapa acompaña a la cerveza, al tinto de verano o al mosto. Los refrescos nunca se sirven con tapa y todavía no sabemos por qué.

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03.- ÑAM, ÑAM, ÑAM

ImagenHoy vamos a hablar de un punto muy a favor de Almería. Si hay algo que caracteriza a la vida social de Almería son… ¡¡¡las tapas!!! Aquí encima tenéis una de las que más nos gustan, la patata rellena. Acostumbrados como estamos muchos a pagar 2€ por una caña, resulta más que estimulante llegar a Almería y salir de tapeo.

En la mayor parte de los bares del país, se pide la bebida y la comida por separado, y se paga todo. Es por ello, que muchas personas cuando llegan a Almería por primera vez se quedan ojipláticos cuando ven que les dice el camarero: “¿y qué leh pongo de tapilla?”.

Primero, hay que explicarles que la tapa no se paga, que va incluida en el precio de la bebida. “¿Sí, de verdad? ¡Qué bien!”

Segundo, hay que decirles que tiene que elegir de la Carta de Tapas. O sea, que no solamente es gratis, sino que además te dan para elegir y de una lista bastante prolija.

Tercero, llega la tapa y ver que la hamburguesa que les traen de tapa llena el plato y… “joder, si hace una semana me pedí una hamburguesa como esta  pagué 5€”. La magia del tapeo.

Otra cosa curiosa. Las tapas van incluidas con la cerveza, el tinto de verano y el mosto. Normalmente con un refresco no. ¿Por qué? Pues no lo tenemos claro, pero imaginamos que será cosa de márgenes comerciales.

ImagenAh, y una recomendación que hacemos antes de terminar. La costumbre es la de sentarte en un bar a tapear y no ir tomando tapas por diversos bares. Así que como no hay paseo entre bar y bar, lo mejor es pedirse una tapa grande con la primera ronda y después ir disminuyendo el volumen de las siguientes.  Por ejemplo, primera tapa: hamburguesa. Segunda tapa: calamar a la plancha. Tercera tapa: quisquillas. Con tres está bien. Eso sí, los que sean más tragones podrán pedir tapas grandes hasta que el estómago aguante.

Entonces… ¿nos vamos de tapeo?

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